Los matices detrás de ‘Gato de hielo’, el nuevo libro de Marco Martos

Escribe: Francisca Huamaní

A sus 80 años, y antes de iniciar la lectura de su nuevo Libro ‘Gato de hielo’, el maestro Marco Martos trajo al presente escenas de su infancia y juventud. Recordó a su padre, la vieja colección de libros descubierta en sus primeros años, el asombro infantil ante Maeterlinck y el frío del hielo en sus manos camino a Huancayo. Evocó, además, la amistad como ese tibio refugio que lo sigue acompañando.

Solo entonces abrió el libro.

Leyó unos versos que no traían respuestas, sino el mismo silencio de siempre, preguntando otra vez de dónde nace el habla y qué sentido tienen las palabras.

Esta noche se presentó el libro en la librería Casatomada de San Isidro. Estaba emocionado. Dijo que no está acostumbrado a los homenajes, pero dio las gracias a la editorial, a la gente que llenó la sala y a su editor, que lleva sus libros por todo el Perú.

Ese día Marco Martos no dio un discurso. Conversó con sus lecturas y con las personas de su vida. Se mostró tal cual lo admiramos: como un lector que busca respuestas en los libros, en la memoria y en las personas que conoce.

No habló de sus logros. Prefirió agradecer a su amigo Henry, quien estaba entre el público y otros amigos que admira y quiere.

Celebró que Henry Hedwall vuelva a escribir y contó que el poema ‘Orestes’ está dedicado al perro de Henry. En versos cuenta cómo, un hombre camina por el monte junto al perro, y en versos también se pregunta de dónde nace el lenguaje, para qué sirve en las ciudades, por qué hacen heridas y por qué dañamos lo que más amamos.

También contó que dedicó un poema a su hija Dafne, quien vive en Suiza y a quien extraña mucho.

El poeta Marco Martos lee sus versos y recuerda los libros que lo acompañaron. Foto: Difusión

Dijo que de muchacho leyó ‘El pájaro azul’ de Maurice Maeterlinck. Después descubrió libros que narraban la vida de las abejas y las hormigas, y desde entonces siempre piensa en los animales.

Contó que su papá era profesor de historia y también escribía. Tenía en la casa cincuenta libros de premios Nobel y él los leyó todos. Así conoció a autores lejanos como Halldór Laxness y Frans Eemil Sillanpää, y aprendió a querer países que nunca visitó. También rememoró la primera vez que vio el hielo, camino a Huancayo. Se quedó media hora tocándolo, maravillado, pensando en los países fríos donde conviven el hielo y el fuego.

Después vinieron los comentarios. Alain Zegarra repasó sus más de seis décadas de poesía, desde ‘Casa nuestra’ en 1965. Narró sobre sus estudios de Derecho en la Universidad Católica, su paso a Literatura en San Marcos y su tesis sobre Vallejo, destacando su labor como maestro de muchas generaciones.

Juan Carrillo habló de la estructura. Vio en la obra una tensión entre el movimiento del gato y la inmovilidad del hielo. Destacó el lenguaje sobrio del poeta, capaz de transformar una escena mínima en una pregunta sobre la vida.

Desde mi perspectiva planteé una mirada más íntima; dado que el libro habla de la memoria, la finitud y la muerte. Allí los animales no son adornos, sino refugios para no olvidar lo que el tiempo se llevó.

El editor Manuel Patiño cerró la noche. Contó que ‘Gato de hielo’ es una edición de poco tiraje de Némesis Ediciones. Reveló que se publicó primero en Grecia antes de llegar a Lima y que buscan llevarlo a otros países de América Latina.

La velada continuó con el público leyendo versos suyos. Una asistente escogió ‘El gato de hielo’, ese texto donde un felino camina por las montañas dejando agua sin deshacerse, con ojos que amanecen como carbones apagados.

(FIN) Ensayo General

Poemas

Mariposa

Va la mariposa negra por el aire,

tiene festones negros y blancos en las alas,

se acerca a las flores con cuidados movimientos

que parecen una danza,

lleva la belleza del universo cuando vuela,

la tristísima belleza de lo que acaba.

Confinado

Perro confinado en estos fríos,

en las grietas del dolor, en la espera

de la pitanza, de una caricia sobre el lomo,

de una palabra amable, una sola cada día

de esa desconocida

que entra y sale de la casa,

que habla a otros, que sonríe a otros,

que tiene su vida hecha,

que puede prescindir de ti

en el momento de su capricho,

escoger a otro perro, u otro, o a nadie.

Más Noticias Destacadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CONTACTO

Magdalena, Lima-Perú  | +51 908 801 019  |  contacto@ensayo-general.com
Para mayor información los invitamos a suscribirse.

Las notas, entrevistas y artículos de ‘Ensayo General’ son gratuitos, pueden ser utilizados y publicados citando la fuente. Si deseas colaborar con ‘Ensayo General’, puedes ingresar a Yape en el Perú y a PayPal desde el exterior.