Figura notable del criollismo y cantautor de lo cotidiano en una Lima en proceso de transformación, Mario Cavagnaro cumpliría 100 años este lunes 16 de febrero de 2026.
‘Yo la quería, patita’, ‘Carretas, aquí es el tono’, ‘El rosario de mi madre’ y ‘La historia de mi vida’ son algunas de las entregas musicales de un compositor prolífico y atento a las particularidades de su tiempo.
Arequipeño de nacimiento, Cavagnaro fue también ingeniero químico y productor musical. Y aunque partió cuando tenía apenas 72 años, su legado cultural lo ubica innegablemente en la categoría de los “criollos del alma”.
Para celebrar los cien años del maestro Mario Ángel Cavagnaro Llerena, el sábado 21 de febrero se le tributará un homenaje en el Gran Teatro Nacional (GTN), con la participación de Bartola, Manuel Donayre Maritza Rodríguez, Jorge Pardo y Los Ardiles, entre otros artistas consagrados.
La organizadora del evento, Nadale Producciones, confirmó también a Carlos Mosquera –de la agrupación Cosa Nuestra–, El Dúo de Oro, Pamela Abanto y Katherine Cuadros. Por ahora, el nombre del ‘invitado sorpresa’ aún se guarda bajo llave.
Todos ellos actuarán bajo la dirección musical de Felipe Pumarada y músicos prestigiosos, como Carlos Ayala, Leonardo Gigio Parodi, Moisés Lama y otros que “ya vienen ensayando el valioso repertorio que nos dejó el maestro Cavagnaro”.

Prolífico compositor
De niño, con su familia, Mario Cavagnaro dejó Arequipa para trasladarse a Lima. En la capital, ingresó al colegio Salesiano donde –según lo que él mismo contaba– destacó en los talleres de arte.
Como muchos peruanos de su generación, Cavagnaro contempló el paso a paso de la transformación de Lima, una ola de cambios demográficos, políticos y culturales que él supo reflejar en las composiciones que entregó a la música criolla.
En 1949 se recibió en San Marcos como ingeniero químico, una profesión que dejaría paso a su vocación verdadera: la composición musical, el género criollo, la guitarra. Así, Cavagnaro se convirtió –desde mediados del siglo pasado– en un protagonista intenso de las sonoridades de Lima.
Como autor, vivió atento al gusto popular de su época. ‘Carretas, aquí es el tono’ y ‘Yo la quería, patita’ son dos obras que pintan de cuerpo entero su aporte en el llamado vals con replana. ‘Los Troveros Criollos’, con Lucho Garland y Jorge Pérez, fueron los mensajeros de sus canciones.
Don Mario también escribió ‘La historia de mi vida’ y logró que el cantante Roberto Tello se convirtiera en un suceso. A esta pieza se sumaría otro vals emblemático: ‘La noche de tu ausencia’.
“La dupla Cavagnaro-Tello nos lleva a una Lima elegante y amorosa, a una Lima con fragancia evocadora, de amores y amoríos. Todo un caudal de emociones que don Mario aprovechó para regalarnos sus canciones”, refiere una nota de los organizadores del homenaje del sábado 21 de febrero.

Homenaje: ‘La historia de mi vida’
“Y así como nos entregó valses, también hizo lo mismo con los boleros. ‘Osito de felpa’ fue grabado por Julio Jaramillo y Fetiche, solo por citar algunas voces. Asimismo, ‘Emborráchame de amor’ llamó la atención del salsero Héctor Lavoe”.
A su faceta de compositor, Cavagnaro sumó la de productor de discos. Su paso por la disquera Sono Radio es una historia igualmente abundante, lo mismo que su aporte en la Asociación Peruana de Autores y Compositores (Apdayc), organización de la que llegó a ser presidente.
Por ahora, quedamos atentos a los próximos anuncios de Nadale Producciones, a cargo del homenaje del centenario con el título ‘La historia de mi vida’. Los boletos para la gala del sábado 21 de febrero (8:00 de la noche) ya están a la venta en Teleticket: clic aquí.
(FIN/Ensayo General)

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