Escribe: Osmar Gonzales Alvarado (*)
El Grupo Editorial Estación La Cultura, bajo su sello Animal Siniestro, presentó la edición facsimilar de la revista ‘El Indio’, 1904-1909, fundada, dirigida y redactada por el político e intelectual puneño, Santiago Giraldo.
En la presentación hecha en la Feria Internacional del Libro de Lima, los historiadores Sofía Pachas y Augusto Ruiz Zevallos relievaron la importancia de esta publicación, tanto desde el terreno de las ideas, del proceso histórico, del reconocimiento de la mujer, como de la reivindicación ética y social de una población oprimida y excluida.
Se trata de una publicación muy poco conocida, salvo para contados especialistas, de la que, menos aun, se ha visto alguno de sus ejemplares. Por esta razón, es más destacable la importancia de este rescate editorial que mereció los estímulos económicos del Ministerio de Cultura 2025.
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Razones de su importancia
‘El Indio’ guarda diferentes razones que explican su importancia.
Es imprescindible para ampliar nuestro conocimiento sobre el proceso de las ideas respecto del indigenismo. Es el antecedente inmediato e insoslayable de la Asociación Pro-Indígena y de su publicación ‘El Deber Pro-Indígena’ dirigido por Dora Mayer, Pedro Zulen y Joaquín Capelo. ‘El Indio’ dejó de salir el mismo año en el que empezó sus actividades dicha Asociación.
También nos permite conocer a los pensadores que reflexionaron sobre la cuestión indígena. En las páginas de la entrega 11, y última, de ‘El Indio’, del 28 de julio de 1909, se destacan a personajes defensores del habitante andino como Víctor Andrés Belaunde, Juan B. Lavalle, Pedro Irigoyen, Julia Rosa B. Delaney, Héctor del Pino, Federico Ortiz, Adrián Cáceres y Olazo, además de los más conocidos como los ya mencionados Zulen y Mayer.
A los mencionados se debe añadir a un personaje que sería muy importante en la historia de las luchas campesinas: Teodomiro Gutiérrez, sub-prefecto de varios departamentos, especialmente en Chucuito, Puno. Es el ex soldado que pocos años después asumiría el mítico nombre aymara de Rumi Maqui, que dirigiría uno de los enfrentamientos más firmes contra los gamonales de la zona que terminó con una masacre protagonizada por la gendarmería en alianza con los grandes dueños puneños de haciendas, verdaderos señores feudales.
Gutiérrez tendría reiterada presencia en las páginas de ‘El Indio’, pues era una fuente frecuente cuando de denunciar las condiciones de explotación del indígena se trataba. Los estudiosos de la importancia de Gutiérrez/Rumi Maqui tienen aquí un documento imprescindible.
Por otra parte, la publicación contribuye en la comprensión del proceso de las ideas respecto a la nacionalidad. Gracias a la publicación de ‘El Indio’ podemos ampliar, como lectores, nuestro conocimiento de las reflexiones producidas sobre la realidad nacional.
Otro aspecto que es imposible dejar de destacar es la presencia de la mujer. Se pueden leer homenajes a Dora Mayer y a Clorinda Cabello de Carbonera, lo que nos indican que en sus páginas existía una postura moderna e igualitaria sobre los sujetos de ideas.
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Misión de ‘El Indio’
‘El Indio’ tiene como misión denunciar los abusos de los hacendados y apoyar a los campesinos indígenas en sus quejas frente a la autoridad, mediante los llamados Memoriales. Es la primera revista que enjuicia al gamonalismo, como después lo haría José Carlos Mariátegui en su juicio sumario al gamonalismo. Además de que, según parece, fue Giraldo el primero en utilizar dicho término.
El lector encontrará un artículo del gran Manuel González Prada de defensa de Gutiérrez y de denuncia de aquellos poderes que lo querían hacer desaparecer, incluso físicamente. En “Autoridad humana” resalta el papel justiciero de Gutiérrez, quien encarnaba admirablemente el subtítulo de la revista: “Defensor de los intereses sociales de la raza indígena”.
En otra entrega podemos leer un discurso del arqueólogo Max Uhle en el que analiza lo que se sabe de la realidad pre-hispánica y señala lo que falta descubrir. Todavía Julio C. Tello no había iniciado su labor como investigador.
Santiago Girado, pensador sacado del olvido
El intelectual Giraldo no buscaba encabezar alguna revolución, pero sí luchaba porque el indígena sea considerado, en condiciones de igualdad, como compatriota, protegido por la justicia como cualquier ciudadano lo merece. Esa era la revolución que aspiraba. En el plano de sus ideas se descubren influencias tanto de González Prada como de Andrés A. Cáceres, con quien Gutiérrez también peleó en defensa del territorio peruano en la Guerra del Pacífico.
El político Giraldo defendió desde su tribuna los derechos sociales de los trabajadores y de los campesinos indígenas. En 1908 publicó una selección de sus discursos en el parlamento. Fue crítico tenaz de Nicolás de Piérola y de lo que se puede denominar el “pacto oligárquico”, el mismo que mantenía el sometimiento del indígena a pesar de sus discursos aparentemente liberadores.
Gracias a esta publicación, la figura de Santiago Giraldo y de su revista ‘El Indio’ pueden ser incorporados al lugar que les corresponde en nuestra conciencia que, como peruanos, debemos mantener y ampliar constantemente.
(*) Osmar Gonzales Alvarado es doctor en Ciencia Social por El Colegio de México. Ha sido director técnico de la Biblioteca Nacional, agregado cultural en Argentina, director de la Casa Museo José Carlos Mariátegui. Además, es profesor universitario y autor de poco más de treinta libros sobre intelectuales y pensamiento político.
(FIN) Ensayo General

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— Ensayo General (@Ensayo_General) August 31, 2026







