24 de septiembre de 2022
Segunda planta y escalera de mármol
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El Palacio Arzobispal de Lima: rincón de arte e historia

Uno de los rincones de Lima para redescubrir

En una de las esquinas de la Plaza de la Plaza de Armas de Lima se luce el Palacio Arzobispal, hoy convertido en museo. Este es un espacio que guarda tesoros de arte religioso y una colección magnífica de pinturas, junto a una arquitectura de estilo neoclásico cuyo concepto estuvo a cargo de Ricardo de Jaxa Malachowski, conocido como “El arquitecto de Lima”.

El arzobispado funcionó en el mismo terreno desde la fundación de la ciudad, en 1535. En 1541, el arzobispo Fray Gerónimo de Loayza ordenó levantar el primer palacio arzobispal que permaneció casi cuatro siglos sin remodelación y en estado de deterioro.

Es en 1916 que, por iniciativa del Estado peruano, se convoca a un concurso que ganó el artista polaco-peruano Malachowski. La reconstrucción duró ocho años y el palacio fue reinaugurado el 8 de diciembre de 1924, durante el oncenio de Augusto B. Leguía.

El edificio de tres plantas fue la residencia de los diferentes arzobispos que tuvo Lima y sede administrativa de la Arquidiócesis. Allí funcionaron las oficinas administrativas de la Iglesia católica hasta el año 2009, cuando se le da el nuevo uso de museo.

Video: Palacio Arzobispal de Lima / Difusión.

El Museo Arzobispal de Lima fue inaugurado oficialmente en el 2010. Recorrerlo maravilla a cualquier visitante por la belleza de su infraestructura, definida por los expertos en arquitectura como «un edificio perfecto y simétrico».

La primera planta está destinada a exposiciones temporales. Allí se puede gozar de una pinacoteca valiosa, en la que destacan piezas como El Árbol de Jessé y La Virgen del Rosario, de las escuelas Cusqueña del siglo XVIII y Limeña, respectivamente. Además, esculturas en madera y mármol, custodias, muebles de época y objetos religiosos. En el 2021, la exposición está dedicada a la virgen María.

Subiendo por una espectacular escalera de mármol y barandas de cedro se llega hasta el segundo piso, donde se puede visitar la capilla arzobispal. En ese lugar, el visitante se encuentra con un altar del siglo XVII de estilo barroco, dedicado a la Virgen del Carmen. Un detalle peculiar es que esta capilla no está consagrada, por lo que en ella no se pueden realizar misas. Se utiliza solo para actos protocolares.

En la misma planta se han acondicionado salas que recrean espacios como el comedor arzobispal, dormitorios, salones y las oficinas de los religiosos. Destaca un salón donde descansa un trono arzobispal de inicios del siglo XX, junto a una colección de retratos de los cardenales de Lima.

En la tercera planta del palacio se conservan el área de archivo de documentos históricos pertenecientes a la Catedral y otros salones destinados a la investigación y talleres de restauración.

El frente del palacio es también imponente. La belleza de los balcones tallados a mano combina de manera llamativa con una fachada esculpida en laja de piedra.

Los amantes de la arquitectura pueden encontrar un análisis detallado, preparado por Alexandro Maldonado Caycho, en el que se hace un análisis de las cualidades arquitectónicas de este palacio, como expresión social de su espacio y tiempo.

Ubicado en jirón Carabaya 1501, está abierto al público de lunes a domingo de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. Los domingos, el museo ofrece una tarifa plana de sólo 5 soles. El resto de la semana existen precios diferenciados para público en general, estudiantes y niños.

(FIN)

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