Tránsito Asociación Cultural celebra veinte años de creación colectiva con la obra teatral Queríamos cambiarlo todo, dirigida por Paloma Carpio.

Tránsito celebra 20 años con ‘Queríamos cambiarlo todo’

Tránsito Asociación Cultural celebra dos décadas de creación con una obra que entrelaza las historias de siete mujeres con los últimos 25 años del país. Dirigida por Paloma Carpio Valdeavellano, la propuesta invita a mirar nuestras contradicciones sin renunciar a la amistad, el humor ni la esperanza.

Hay países que crecen sin dejar de doler. Países que avanzan mientras cargan con sus desencuentros, sus promesas incumplidas y las heridas de su historia. Pero también países que encuentran motivos para celebrar, que se reconocen en una canción, que se ríen de sus propias contradicciones y que, pese a todo, siguen imaginando un futuro diferente.

El Perú es, en buena medida, ese territorio de emociones simultáneas. Y es desde esa tensión entre la frustración y la esperanza que ‘Queríamos cambiarlo todo’, la creación colectiva con la que Tránsito Asociación Cultural celebra sus veinte años de trayectoria, propone un encuentro con nuestra historia y la memoria cívica reciente.

Dirigida por Paloma Carpio Valdeavellano, la obra no se limita a conmemorar el recorrido de un grupo teatral. Convierte sus dos décadas de existencia en una oportunidad para preguntarnos qué ha ocurrido con nuestros sueños, cuánto hemos cambiado y qué permanece intacto de aquel impulso que alguna vez nos hizo creer que era posible transformarlo todo.

Tránsito nació en 2005, por iniciativa de un grupo de recién egresadas de la especialidad de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Desde entonces, el colectivo ha buscado desarrollar lenguajes escénicos propios, vinculados con las experiencias de quienes habitan Lima y con la convicción de que el teatro puede abrir espacios de reflexión, diálogo e intercambio democrático.

Veinte años después, ese recorrido adquiere una dimensión que trasciende lo artístico. Las integrantes de Tránsito han crecido, han cambiado y han acumulado experiencias personales y profesionales en paralelo con un país que también ha atravesado profundas transformaciones políticas y sociales.

Esa coincidencia es uno de los puntos de partida de ‘Queríamos cambiarlo todo’: la historia de un colectivo de mujeres y amigas se encuentra con la historia del Perú de los últimos 25 años. La memoria individual dialoga con la memoria pública; los recuerdos de una generación se cruzan con los acontecimientos que han condicionado nuestras expectativas como sociedad.

El resultado es una creación colectiva de corte documental que propone mirar ambos procesos sin separarlos. Porque crecer en un país también significa aprender a convivir con sus contradicciones, reconocer sus heridas y descubrir qué vínculos nos permiten continuar, crecer, sufrir y desarrollarse con el espacio.

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Fiesta, memoria y dolor. Foto: Difusión.

Un país que duele, pero que también se ama

La precariedad de la democracia peruana – con un cambio constante e impredecible de presidentes- contrasta, en la mirada de la obra, con la solidez de la amistad y de los principios que sostienen al grupo. Esa tensión permite reconocer una experiencia compartida: la dificultad de conservar la esperanza cuando la realidad decepciona, pero también la necesidad de encontrar razones para seguir participando, creando y creyendo.

«Esta obra nos propone confrontarnos con nuestras frustraciones y reafirmar nuestras utopías», señala Paloma Carpio, directora de la propuesta, al explicar el sentido de esta revisión de la historia reciente.

El Perú puede ser un país que agota, que indigna y que duele. Pero es también un país que se ama, que se celebra y que se goza. Está en los afectos que sobreviven a las crisis, en las amistades que se convierten en refugio, en el humor que ayuda a procesar lo insoportable y en la capacidad de reunirse para imaginar otras formas de vivir juntos.

Por eso, la celebración que propone Tránsito no es una ceremonia solemne ni una mirada complaciente al pasado. La obra es una fiesta que puede ser histórica e incluso histérica: un espacio para reír, cantar, recordar y reflexionar. La memoria aparece así no como un archivo inmóvil, sino como una experiencia viva que todavía puede interpelarnos.

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El valor de permanecer

Ensayo General conversó con Katiuska Valencia quien nos explicó que, en un contexto en el que tantos proyectos culturales enfrentan dificultades para sostenerse, celebrar veinte años de trabajo constituye también una forma de afirmar el valor de la continuidad.

Permanecer no significa quedarse inmóvil. Un colectivo que cumple dos décadas necesita transformarse, revisar sus búsquedas, renovar sus preguntas y encontrar nuevas maneras de dialogar con su tiempo. En ese sentido, el crecimiento de Tránsito puede leerse como un proceso paralelo al de una sociedad que, aunque no siempre avance en la dirección esperada, sigue produciendo experiencias, aprendizajes y nuevas preguntas.

La creación colectiva, además, propone una manera particular de construir sentido: distintas voces y trayectorias se encuentran sin perder necesariamente sus diferencias. La obra se convierte, de este modo, en un espacio donde lo personal adquiere resonancia colectiva y donde las experiencias de siete mujeres pueden abrir preguntas que van más allá de sus propias historias.

En escena participan Jimena Ballén, Natalia Consiglieri, Chía Mantilla, Coralí Ormeño, Tania Pezo, Laura Santa Cruz y Katiuska Valencia. Sus historias y la memoria del grupo se articulan con una revisión de los sucesos políticos y sociales que han contribuido a configurar nuestro presente.

La celebración de estos veinte años es, por tanto, doble: reconoce el camino recorrido por una comunidad artística y propone volver la mirada hacia el país que creció —con sus avances, sus retrocesos y sus contradicciones— mientras esa comunidad también construía su propia historia.

Espacio para recordar, dialogar y encontrarnos

‘Queríamos cambiarlo todo’ invita a mirar el pasado sin convertirlo en una nostalgia inmóvil. Recordar sirve para reconocer lo vivido, comprender lo que nos ha transformado y preguntarnos qué deseos siguen teniendo sentido.

La propuesta cuenta con el apoyo de CAPAZ, organización que promueve la accesibilidad para personas con discapacidad en eventos culturales, y fue ganadora del Concurso Anual de Proyectos de Creación de la PUCP (CAP 2025).

Todas las funciones contemplan accesibilidad para personas con discapacidad auditiva y personas neurodivergentes. Asimismo, la función del miércoles 28 de octubre contará con recursos de audiodescripción y sensoriales para personas con discapacidad visual. Los jueves 15 y 22 de octubre se han programado conversatorios al finalizar la función.

Estas iniciativas amplían la reflexión sobre el sentido del encuentro cultural: una memoria colectiva se construye también cuando más personas pueden acceder a las historias, participar de la experiencia y encontrar en ella un lugar propio.

Quizá el tiempo nos enseñe que cambiarlo todo no siempre significa empezar desde cero. A veces implica reconocer lo que hemos perdido, cuidar aquello que nos sostiene y recuperar las preguntas que dejamos de hacernos. Otras veces significa aceptar que nuestros sueños necesitan nuevas formas para seguir vivos.

En estos veinte años, Tránsito ha construido una historia de creación compartida. En sus veinte años, el colectivo también ha sido testigo de un país que duele y decepciona, pero que conserva la capacidad de conmover, reunir y celebrar.

Queríamos cambiarlo todo propone encontrarnos en esa historia común, sin ocultar las frustraciones ni convertirlas en la última palabra. Porque la memoria no borra las heridas, pero puede ayudarnos a comprenderlas. Y porque, incluso cuando las grandes transformaciones parecen lejanas, crear juntos sigue siendo una manera de afirmar que el futuro no está completamente escrito.

Información de la temporada

  • Obra: Queríamos cambiarlo todo.
  • Colectivo: Tránsito Asociación Cultural.
  • Dirección: Paloma Carpio Valdeavellano.
  • Temporada: del 14 al 29 de octubre de 2026.
  • Funciones: miércoles y jueves, a las 8:00 p. m.
  • Lugar: Teatro Ricardo Blume, Jr. Huiracocha 2160, Jesús María, Lima.
  • Entradas: S/ 45 general y S/ 30 estudiantes.
  • Venta de entradas: https://www.ticketmaster.pe/event/queriamos-cambiarlo-todo-home

(FIN) Ensayo General

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